Sin cursillos, sin apps por aparato, sin menús técnicos. Le hablas a tu casa como le hablarías a cualquiera.
Luces, clima, persianas, enchufes, cámaras, cerraduras, música. Da igual de qué marca sea cada cosa: Merlin las une y tú hablas con una sola.
«Que no se me olvide la plancha», «avísame si se abre la puerta y no estamos», «baja las persianas cuando dé el sol». Así. Sin programar nada.
Merlin es un equipo que se conecta a tu casa y se configura con un asistente que te va guiando. Si tienes un poco de mano, te lo montas tú en una tarde; si no, vamos nosotros.
Y aprende cómo vivís: a qué hora se enciende qué, qué es normal y qué no. Cada mes entiende tu casa un poco mejor.
Lo que pasa en tu casa se queda en tu unidad: el histórico, las cámaras, las rutinas. No se venden datos, no se ceden y no entrenan a nadie.
Es la razón de que Merlin exista: acercarte esta tecnología sin que tu vida acabe donde no debe.
Cuéntale a Merlin cómo es tu casa y te calcula qué costaría.
Habla con Merlin